Los seres humanos creamos una resistencia al cambio de hábitos, actitudes y rutinas porque los tenemos tan arraigados, nos da miedo o simplemente nos da flojera y es nuestra forma automática de manifestarnos. Para bien o para mal es una respuesta totalmente natural.
El miedo a dejar lo desconocido cuando tenemos en mente hacer un intercambio estudiantil durante nuestros estudios universitarios es normal pero también es un paso importante para poder llegar a donde queremos estar y sobretodo a donde merecemos pertenecer. Un intercambio es una puerta a convivir de primera mano con entornos muy distintos a los que estamos acostumbrados, desde la localización geográfica, el modo de vida, los traslados, el ser autosuficiente para casi todo, en muchos casos implica dominar un segundo o tercer idioma y el tener que adaptarse a la forma de enseñanza del país que nos recibe.
En este tipo de experiencias tenemos nuestro primer acercamiento con entornos multiculturales y a su vez entornos multidisciplinarios en los que aprendemos a manejarnos en distintas situaciones de la vida diaria. Este tipo de experiencias nos preparan para todo lo que vendrá más adelante y tendremos que superar con éxito. En el ejercicio profesional diario la multidisciplina se traduce a que tenemos que trabajar con ingenieros civiles, albañiles, fontaneros, electricistas, tablaroqueros, pintores, clientes, proveedores etc. en donde nuestro desempeño debe de ir en perfecta coordinación para poder llevar a cabo los proyectos a los que nos hemos comprometido a entregar en un fecha específica y calidad estipulada.

Para esta etapa, en teoría, ya tuvimos que haber desarrollado las suficientes habilidades para poder coordinarnos y poner al proyecto como prioridad principal más allá de nuestras diferencias. La diversidad de pensamiento siempre ha enriquecido de manera proactiva a quienes se han atrevido a ser parte de ella.
André Gide, escritor francés, decía que no se puede ver el océano si no se tiene el coraje de dejar la orilla. Cualquiera que haya dejado su patria algún tiempo podrá dar fe de esto.

 

Redactado por:

Arq. Andrea Carrera