Hoy inicia la primavera en el hemisferio norte y con ella dejamos atrás una estación invernal que nos trajo reencuentros familiares, viajes de fin de año y el cierre de diversos ciclos para dar inicio a una serie de eventos personales y profesionales que en definitiva nos harán florecer ahí donde hemos sido plantados para llevar una vida con propósito.
Dentro de la arquitectura del diseño de interiores existen una rama de estudio llamada “psicología del espacio” que se define así misma como: “el estudio del ambiente sano para la mente y el cuerpo”. Paul Rudolph arquitecto estadounidense formado en Harvard y decano de la Universidad de Yale, es el Carl Jung de los arquitectos, pues el creía que la arquitectura giraba en torno a “la manipulación del espacio, la luz, la proporción, la textura y el material” y el conjunto de estos elementos satisfacía las necesidades psicológicas de los ocupantes. Rudolph fue un pionero en estudiar la relación de los espacios, los colores y la arquitectura.

Los estudios dentro de esta rama, no han sido numerosos, pero los que se han realizado han sido sumamente valiosos. En estas investigaciones han participado arquitectos, interioristas, psicólogos, médicos y antropólogos que demuestran que el diseño y colorimetría de un espacio son de suma importancia para que las personas que lo habitan puedan desarrollar sus actividades de forma óptima y sobretodo evalúan el impacto en la salud mental de las mismas.

La importancia de que una persona pueda percibir en su entorno que una estación termina y otra comienza es crucial para la salud mental de cualquier individuo pues existe una enorme conexión en cómo respondemos ante los estímulos visuales. Al diseñar un espacio se debe de tomar en cuenta factores como: los muebles que tendrá, los cuadros que colgarán de los muros y su contenido, el tipo de personas que lo estarán habitando, las entradas de iluminación natural, la orientación del espacio, el clima de la región e inclusive si se cuenta o no con espacios verdes inmediatos para que el profesionista encargado de realizar el proyecto pueda hacer una interrelación entre todos los recursos con los que cuenta y la ubicación de los mismos.
El diseño de interiores bien manejado, con una aplicación correcta de las teorías sobre salud mental y comportamiento humano, pueden mejorar significativamente la sala de espera de un hospital, el cuarto de un recién nacido, la casa de unos recién casados, el gimnasio de un atleta de alto rendimiento, la oficina de un abogado, la recámara de un estudiante dentro de una residencia estudiantil en la que estará viviendo temporalmente, la habitación de un hotel, por mencionar algunos ejemplos.

Cada quien cierra ciclos a su manera, unos se cortan el cabello, otros renuevan los espacios que habitan.

 

Te invitamos al Taller impartido por la arq. Andrea Carrera, «Casa Sustentable, ¿Inversión o gasto?» Donde aprenderás el trato Cliente-Arquitecto y como convencer a tus clientes de invertir en un proyecto sustentable.

Redactado por:

Arq. Andrea Carrera