En el ramo de la construcción no estamos acostumbrados a darle una segunda vida a todos aquellos materiales que emergen en el transcurso de una obra. La construcción es una de las industrias que más desechos genera además de que tiene consumos excesivos de los recursos naturales no renovables y de los recursos en general. Modificar la mala práctica de que todo lo que demolemos lo desechamos sin separarlo y sin prestar atención en si puede tener una nueva oportunidad ese material, va cambiando progresivamente pero aún queda mucho por hacer.

Mitigar el impacto que esto genera depende mucho de la voluntad personal de los ciudadanos, el conocimiento técnico, la vinculación con el sector privado, las universidades y por supuesto la voluntad política del bien común.
Los incentivos para las empresas y personas que construyen deben de maximizarse y previo a esto deberíamos de tener un apartado en los catálogos de conceptos en donde se indique qué se hará con esa tierra vegetal que aún sirve, pero termina en un basurero, esa cimbra que después de colar tiene algunas manchas y termina siendo desechada, esos sacos de cemento ahora sin material y las múltiples botellas plásticas de refresco que llegan a consumirse en una obra y sin más se tiran. Esto por mencionar solo algunos ejemplos.

Desde el 2003, en México, existe una Ley llamada “Ley General Para La Prevención y Gestión Integral De Los Residuos” en donde establece que tiene por objeto “garantizar el derecho de toda persona al medio ambiente sano y propiciar el desarrollo sustentable a través de la prevención de la generación, la valorización y la gestión integral de los residuos peligrosos, de los residuos sólidos urbanos y de manejo especial; prevenir la contaminación de sitios con estos residuos y llevar a cabo su remediación» y actualmente la Cámara de la Construcción trabaja en un plan nacional de manejo de residuos que realizará las adecuaciones del mismo según la delegación en la que se esté manejando pues Nuevo León no maneja ni los mismos materiales ni los mismos residuos ni el mismo clima que Quintana Roo y viceversa.
En el padrón de la SEMADET podremos encontrar a prestadores de servicios autorizados para recibir los residuos de nuestras obras que están certificados colaborando con la regulación ambiental.

 

Redactado por:

Arq. Andrea Carrera